Inclusiones familiares en la adopción

Todos los niños se incluyen en las familias por adopción con vínculos familiares previos. Hermanos, tíos, abuelos y padres de origen han dejado huellas de los primeros lazos que los aferraron a la vida.

Esos lazos no fueron suficientemente sólidos para mantenerlos unidos a ese núcleo familiar. Por negligencia, por malos tratos, por vulnerar gravemente sus derechos -y dada la incapacidad de revertir esas situaciones por parte de esos adultos- los niños perdieron su primera familia.

Perder a sus primeros referentes no es solamente perder los maltratos. También es perder la vida cotidiana que llevaban y afectos que sentían por ellos.

En nuestro país, entre los cambios que la adopción va experimentando, la concepción de la adopción cerrada ha ido perdiendo peso.

Hace no mucho tiempo, era la única forma de considerar el vínculo familiar adoptivo, como excluyente. Implicaba un corte en el contacto con los familiares con los que el niño había compartido parte de su vida.

En algunos casos, cuando la necesidad de mantener el contacto es saludable para los niños, se plantea la pertinencia de la apertura en los vínculos familiares.

Esta puede ser una de las condiciones que orienten la búsqueda de la familia para los niños: adultos que tengan posibilidades de sostener el contacto con su familia de origen.

Gonzalo Valdés, en el Encuentro Nacional de Ser Familia por Adopción 2017, explicaba que hay un desafío para los operadores del sistema y las instituciones: «…que primero deben definir qué es un vínculo saludable para el niño, y si esos adultos de la familia de origen se van a sujetar al hecho de que los niños se van a criar en otra familia»

«En una adopción con contacto con la familia de origen el contacto es puntual, no donde la familia de origen va a la casa de la familia de los adoptantes o los adoptantes a la casa de la familia de origen. Son contactos puntuales, referencias de la historia de los niños que no es necesario cortar por la salud de los niños

También puede haber casos excepcionales en los que no hubo vulneraciones de derechos, pero la familia de origen no puede continuar la crianza de los niños cuando pierden a sus padres.

Es el caso de dos niñas pequeñas cuya familia por adopción avanzó en el desafío de incluir el vínculo con quienes las cuidaron antes. La participación en encuentros grupales les permitió plantearse esta posibilidad previamente a ser convocados por un juzgado y ser elegidos en la búsqueda de padres para las nenas.

«…nunca tuvimos dificultades, las nenas no venían de una historia de abandono o violencia. Creemos que cada caso hay que tratarlo de manera diferente, y que uno como padre debe pensar en lo mejor para su hijo, pero siempre con la bandera alzada de la identidad y el respeto por el origen de todos.»

Entre los padrinos y la hermana cuidaron de las niñas transitoriamente -como podían y organizándose con esfuerzo compartido- hasta tanto se encontrara una familia por adopción que pudiera protegerlas para siempre.

«Uno de los beneficios que nosotros no imaginamos fue en el momento de la vinculación: porque las nenas no sufrían el abandono de su familia cuando las traíamos a nuestra casa, porque cuando volvían sus seres queridos las estaban esperando y ellas se quedaban en su lugar de confort.

A medida que la vinculación avanzaba tampoco sufrieron el hecho de mudarse con nosotros, porque estaban alentadas por ellos. Y como las visitas continuaron,  fue muy natural y fácil el proceso de adaptación para ellas.»

Adopción de sus vínculos previos. Historia Familiar

Adopción de sus vínculos previos. Historia Familiar

Este testimonio permite pensar en la adopción como una construcción que integra, no solo dando continuidad a la historia, sino también integrando dos familias, incluyendo con la adopción a los padres en la vida de los niños sin excluir a todos los que antes que ellos ejercieron el rol familiar de cuidado y sostén.

Félix Loizaga plantea que la adopción abierta debe estar supeditada a una base mínima de madurez por parte de las familias biológicas, que muchas veces aparecen condicionadas por enfermedades o disfuncionalidades.

«Si bien los encuentros son con su hermana, ella viene acompañada con la progenitora de nuestros hijos. Esta situación produjo que en un inicio se corriera el eje del encuentro _es decir, que compartieran un momento juntos entre hermanos- porque la progenitora acaparaba la atención de nuestros hijos con objetos tecnológicos, entorpeciendo todo, a los niños y a nosotros» cuenta V. mamá de dos niños pequeños.

Vínculos fraternos y familia de origen. Historia familiar.

También, es fundamental considerar a cada persona implicada en el proceso, sin tener que incluir en la apertura a todos los miembros de las familias biológicas o adoptantes.

El rol del acompañamiento profesional toma relevancia en tanto deben evaluar la necesidad y los beneficios que traerá para los niños, así como también las capacidades y limitaciones de cada una de las personas implicadas en el proceso.

Los encuentros implican emociones diversas que tanto familias de origen, adoptantes y los niños deberán elaborar.

«Me dolía mucho cuando, estando allá, las nenas acudían a la hermana o a la madrina, cuando se caían y lloraban… o les pedían upa… Pero siempre trataba de ponerme en el lugar de las nenas y de ellas, pensar lo difícil que sería la situación de verme a mí como una extraña que se llevaba a las nenas. Entonces, acomodaba mi cabeza y contenía mis ¿celos? y sobrevivía lo mejor posible…

Eso fueron los primeros encuentros. Después, a medida que el vínculo se afianzó y que nosotros también llegamos a formar un vínculo con la familia de origen  _participando de cumpleaños, reuniones, conociendo todo el entorno_ se hizo mucho más llevadero. Y ahora no lo vivimos como una «obligación «, sino que disfrutamos de esos encuentros. Obviamente podemos disfrutar de todo esto porque «tuvimos suerte» y son vínculos positivos, donde prácticamente nunca recibimos un mal gesto o una mala actitud por su parte.»

Esta puerta que se abre para la adopción implica desafíos y mucha preparación por parte de todos los implicados en estos procesos. Es por eso que nuestra próxima actividad «Familia de origen: entre lo imaginado y lo real», nos permitirá compartir nuestras conversaciones sobre adopción con Gonzalo Valdés, trabajador social especializado en adopción.

Esta actividad se desarrollará por Facebook Live el día 15 de septiembre de 2019. La actividad es gratuita pero requiere inscripción previa.

Escribe un comentario