Vínculos fraternos y familia de origen

 En nuestro caso, somos padres de niños de primera infancia, lo que nos sitúa en la complejidad de ir acompañándolos con nuestro relato, en el transcurrir de cada encuentro, cuidándolos de cada situación, ya que  _si bien hay una explicación previa_ para ellos era como «un paseo a su casita (hogar de abrigo) donde ellos estuvieron».

La continuidad en el contacto con la familia de origen

Esa posibilidad la fuimos incorporando a medida que nos íbamos adentrado y transitando la temática de adopción, conociendo la realidad de los niños y entendiendo sus necesidades.

Estaba dentro de nuestra situación para adoptar, sobre todo en el sentido fraterno. Hoy vivenciándolo en encuentros espaciados.

En nuestro caso, nos plantearon una continuación en la vinculación con una hermana, y un encuentro con la progenitora, la cual aludía la necesidad de verlos para saber que «estaban bien».

Beneficios para los niños

El beneficio fue planteado desde el hecho que el mayor de nuestro hijos tenía un registro positivo de su  hermana y se debía tratar de mantenerlo en el tiempo así. Incluso, así se determinó desde inicio a nivel jurídico, ya que se nos otorgaría una adopción plena con vinculación jurídica con su hermana, si prosperaba la vinculación primero entre los cuatro como familia.

Dificultades en los encuentros

Si bien los encuentros son con su hermana, ella viene acompañada con la progenitora de nuestros hijos. Esta situación produjo que en un inicio se corriera el eje del encuentro -es decir, que compartieran un momento juntos entre hermanos- porque la progenitora acaparaba la atención de nuestros hijos con objetos tecnológicos entorpeciendo todo, a los niños y a nosotros.

Hubo falta de supervisión en algunos encuentros y otras desprolijidades, que las fuimos mediando con el servicio local que nos brindaba el espacio.

Recomendaciones para otras familias

Ante todo informarse en la temática de adopción. Es a partir de aquí donde cada uno se va adentrando en las particularidades del niño en adopción. Estar abierto para escuchar, preguntar, reflexionar, en nuestro caso, fueron vitales los encuentros desde el grupo de Ser Familia por Adopción; conociendo las necesidades y derechos del niño en adopción, comenzamos a entender aquella posibilidad de su necesidad de continuar una vinculación positiva con alguien de su familia de origen. En nuestro caso, somos padres de niños de primera infancia, lo que nos sitúa en la complejidad de ir acompañándolos con nuestro relato, en el transcurrir de cada encuentro, cuidándolos de cada situación, ya que, si bien hay una explicación previa, para ellos era como » un paseo a su casita donde ellos estuvieron».

Entonces, nos es necesario ser sumamente responsables en ir evaluando nosotros mismos, lo positivo o no, de cada encuentro. Ver como repercute en ellos, ya que en un punto, al ser tan pequeños, los estamos exponiendo, situación que nos hizo poner en alerta, cuando vimos desprolijidades en los encuentros.

En el momento de la vinculación nos asistieron el servicio local y el equipo de adopción del juzgado. Hoy ya en casa, estamos acompañados por una psicóloga de manera privada.

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