Adoptar dos hijos, lo singular de la construcción vincular.
Gabriela Parino

Este artículo surge de la inquietud compartida por una persona miembro de nuestro grupo de Facebook «Ser Familia por Adopción». Su consulta, que transcribimos a continuación, resonó con muchas otras familias que han adoptado hermanos:
| «Hola, buen día, ¿alguien podría comentarme sus experiencias sobre haber adoptado dos hermanos, y sentir que con uno de ellos las cosas son fáciles y el vínculo se genera fuerte y con el otro hermano les haya costado mucho encontrar la forma por dónde llegarle..? ¿Han sentido en algún momento que no iba a funcionar? ¿Han sentido que hagan lo que hagan no avanzan? Por favor los leo, todo lo que puedan aportarme se los voy a agradecer.» |
Esta pregunta, aparentemente sencilla, revela una realidad compleja y común en la adopción de hermanos: la construcción del vínculo no siempre es un camino lineal y fácil. Cada niño esta habitado por un mundo de representaciones singulares, con su propia historia, sus propias necesidades y sus propios tiempos.
Como pudimos observar en los comentarios que siguieron a la consulta inicial, muchas familias se identificaron con esta experiencia. Algunos compartieron relatos de dificultades similares, mientras que otros ofrecieron consejos y estrategias que les habían resultado útiles.
A partir de esta valiosa conversación en nuestro grupo de Facebook, hemos elaborado este artículo con la intención de profundizar en la temática de la adopción de hermanos y ofrecer herramientas y recursos para aquellas familias que están atravesando dificultades en la construcción del vínculo.
En las siguientes secciones, exploraremos los desafíos específicos que plantea la adopción de hermanos, analizaremos la importancia de comprender la singularidad de cada niño y ofreceremos estrategias para fortalecer el vínculo fraterno. Además, compartiré algunos de los comentarios más relevantes que surgieron de la consulta inicial, con el objetivo de dejar registro en este formato el espacio de diálogo y apoyo mutuo entre familias adoptivas que se genera en diferentes redes y talleres que brindamos.
Espero que este artículo sea de utilidad para todas aquellas familias que están construyendo su proyecto de ser familia por adopción, y que encuentren en él un espacio de reflexión, aprendizaje y contención.
Análisis de los desafíos y oportunidades en la construcción del vínculo
La adopción de dos hermanos plantea desafíos singulares en la construcción del vínculo familiar. A menudo, se espera que la llegada de dos hermanos fortalezca el sentido de pertenencia y cohesión familiar. Sin embargo, la realidad puede ser más compleja, especialmente cuando uno de los hermanos presenta mayores dificultades en el establecimiento del vínculo.
Es fundamental comprender que los procesos de adopción no son lineales ni homogéneos, ya que cada niño trae consigo una historia de vida única marcada por experiencias que pueden haber afectado su desarrollo emocional y su capacidad para establecer relaciones seguras; en este sentido, la construcción del vínculo fraterno no puede entenderse como un proceso uniforme, sino como una interacción singular entre cada niño y sus nuevos padres, influenciada además por el vínculo que cada uno tuvo con sus padres de origen, el vínculo que anteriormente tenían entre sí y los cambios que se darán en la relación entre ellos en esta nueva configuración familiar.
La dinámica fraterna en la adopción se caracteriza por la singularidad del vínculo que se establece con cada niño. Si bien los hermanos comparten un contexto familiar y una historia de adopción, cada uno de ellos es un individuo con necesidades emocionales, ritmos de adaptación y formas de expresión afectiva propias.
La asimetría en la construcción del vínculo puede generar sentimientos de frustración, confusión e incluso desesperanza en los padres. Es común preguntarse si se están haciendo las cosas bien, si se está brindando el apoyo adecuado y si el vínculo con el hijo que presenta mayores dificultades se fortalecerá con el tiempo.
Sin embargo, es importante recordar que los desafíos son inherentes a todos los procesos de adopción.
Cada niño necesita un tiempo y un espacio propios para adaptarse a su nueva familia, para construir un sentido de pertenencia y para establecer vínculos seguros y duraderos.
Otra mamá con su experiencia da cuenta de estos aspectos que estamos desarrollando, destacando desde su generosa experiencia el compromiso emocional de los adultos:
Ella destaca que la adaptación es un desafío para los adultos para estar en consonancias con las necesidades de cada hijo, describiendo cómo tuvo que «saber llegarle» a uno de sus hijos y cómo su vínculo es diferente al que tiene con el otro. También, en la frase «tuve que trabajar esa relación y tuve que hacerlo a la fuerza» enfatiza el papel activo y comprometido de los padres en la construcción vincular con cada hijo. Y al decir «Somos extraños conociéndonos, tenete paciencia» refleja la honestidad sobre la adopción como un proceso que conlleva la necesidad de tener paciencia no solo con los hijos sino con uno mismo en este nuevo rol.
Recursos y estrategias
Ante las dificultades en la construcción del vínculo, lejos de tomarlas como un fracaso recomiendo buscar apoyo profesional especializado. Un terapeuta con experiencia en adopción puede brindar herramientas y estrategias personalizadas para que los padres puedan abordar las necesidades emocionales de cada niño y fortalecer el vínculo familiar en su conjunto.
Además, la participación en grupos de apoyo y talleres para padres adoptivos puede ser de gran ayuda. Compartir experiencias con otras familias que han pasado por situaciones similares puede generar un sentimiento de comunidad y validación, además de proporcionar nuevas perspectivas y estrategias.
Otras experiencias de familias adoptivas
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«Nosotros somos mapadres de 5 hermanos… Hay dos que nos eligen todos los días… Hay dos que nos dan batalla todos los días… Hay uno que no sabe muy bien que hacer… Por recomendacion estamos por comenzar terapia sistemática, que es en grupo… Llevamos 4 años y solo basta un día de «boicot» del mayor para que todo parezca el primer día… Hemos pasado por mucho, y no digo todo porque seguramente habrá más… Pero bueno acá seguimos buscándole la vuelta… Hay días de mucha tristeza y frustración, de nuestra parte y de los hermanos que eligen este proyecto de familia.. Hay días que se escucha: ¿para que viniste? ¿Porque no te vas? Déjanos ser felices Ellos son muy directo y hasta crueles al momento de defender sus posturas…» |
Desde nuestro trabajo en Ser Familia por Adopción enfatizamos que la adopción de varios niños no implica simplemente un número, una cantidad de personas conviviendo sino que multiplica exponencialmente la diversidad de experiencias y vínculos que pueden surgir al adoptar un grupo de hermanos. Las frases «¿Para qué viniste? ¿Por qué no te vas? Déjanos ser felices» muestran la realidad a veces dolorosa de la adopción, donde los niños pueden expresar su dolor y sus dificultades de adaptación de maneras directas y crueles. Esto implica desafíos no dimensionados para los padres alojando esa dificultad agregada para los vínculos fraternos.
Si bien elegir el tipo de tratamiento terapéutico puede representar una mejor decisión para unas u otras familias o en momentos determinados sean oportunos los abordajes grupales, la recomendación es que dentro de lo posible los profesionales tengan formación en adopción.
Pensando en la preocupación por el tiempo, que atraviesa a la mayoría de las personas desde el inicio de los procesos adoptivos, es fundamental saber que los tiempos son los de los niños. Y que acompañar los tiempos de ellos es un proceso que dura toda la vida, aún con sentencia de adopción. Agradezco a quien escribe por destacar una realidad no siempre dimensionada en la frase «Llevamos 4 años y solo basta un día de ‘boicot’ del mayor para que todo parezca el primer día…» ya que muestra que las dificultades pueden persistir a pesar del tiempo y esfuerzos y eso nos hace familia con todas las letras.
En síntesis:
La adopción de dos o más hermanos presenta desafíos únicos en la construcción del vínculo familiar. Es fundamental comprender que cada niño es un individuo con necesidades emocionales propias y que el proceso de adaptación puede ser asimétrico. Ante las dificultades, es crucial buscar apoyo profesional especializado y participar en espacios de encuentro e intercambio con otras familias adoptivas.
Material audiovisual de una videoconferencia con el Lic. Gonzalo Valdés



