Adultos implicados en la construcción vincular.

Gabriela Parino

Cuando los adultos consideran la adopción, es común que se centren en el deseo de formar una familia e integrar de una vez para siempre a uno o varios niños. El para siempre es el horizonte pero no es de una vez, es paso a paso desarmando y construyendo vínculos nuevos con lo que cada uno (niños y adultos) traen.

Rara vez se anticipa el profundo impacto emocional que ese encuentro tan esperado tendrá en sus propias vidas adultas. La llegada de un niño, a menudo desencadena un proceso de introspección, confrontando a los adultos con sus idealizaciones sobre la paternidad y maternidad, sus propios deseos y límites, y las huellas de sus propias historias de crianza. Este viaje emocional, aunque desafiante, es fundamental para construir un vínculo sólido y significativo con el niño.

A continuación, presentamos el testimonio (*) de una madre adoptiva con las reflexiones sobre la crianza de sus dos hijos, destacando la importancia de reconocer la individualidad de cada niño y el papel activo de los padres en la construcción de relaciones afectivas:

Soy mamá de 2 nenes, I y V. Son muy distintos, vivieron vidas muy distintas, tienen mecanismos de defensa muy distintos.

Me pasa que I es «difícil» y tuve que saber llegarle y encontrarnos, tuve que trabajar esa relación y tuve que hacerlo a la fuerza porque fui la que puso los ovarios en la mesa y se lo bancó con todo lo que hizo… Con él soy su mamá leona y es mí cachorro que supe cuidar. Soy la que pudo ponerle límites y soy a la que hace caso. Es difícil para el resto de la humanidad estar con él… jaja

Con V es muy distinto. Es muy comprador y cariñoso, siempre sale ileso. Y es al que menos paciencia le tengo. Somos muy parecidos y eso me desespera. La humanidad lo ama, a mi no me compra con sus monerías… jajajajaja

Pero hay que aprender a hacer vínculo con cada uno individualmente. Y a partir de eso, se hace el vínculo de grupo.

Se trabaja en vínculo individual y se trabaja el vínculo de grupo. Es mucho laburo activo que tenemos que hacer los adultos. Y no se ven resultados hasta MUY después.

No bajes los brazos. Los vínculos se construyen y se cultivan. Somos extraños conociéndonos, tenete paciencia.

La frase «Son muy distintos, vivieron vidas muy distintas, tienen mecanismos de defensa muy distintos» subraya la importancia de comprender la individualidad de cada niño y cómo sus experiencias pasadas influyen en su forma de ser y relacionarse.

Ella destaca que la adaptación es un desafío para los adultos para estar en consonancias con las necesidades de cada hijo, describiendo cómo tuvo que «saber llegarle» a uno de sus hijos y cómo su vínculo es diferente al que tiene con el otro.  También, en  la frase «tuve que trabajar esa relación y tuve que hacerlo a la fuerza» enfatiza el papel activo y comprometido de los padres en la construcción vincular con cada hijo. Y al decir «Somos extraños conociéndonos, tenete paciencia» refleja la honestidad sobre la adopción como un proceso que conlleva la necesidad de tener paciencia no solo con los hijos sino consigo mismo en este nuevo rol.

(*) Testimonio compartido en nuestro grupo de Facebook