Tiempo para compartir.

Lorena Silveti
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Cuánto tiempo para pensar que hemos tenido en esta cuarentena.
De un día para otro la rutina cambió, casi como llegó a nuestra vida la pequeña de 13 años.
Ya han pasado casi siete años que somos familia, pero la cuarentena se me vino a plantar como la oportunidad de estar _más que nunca_ en el aquí y ahora.
La velocidad del tiempo se detuvo un poco y, por más que soy una beneficiaria empleada que puede trabajar a distancia, y por más que me estén volviendo loca tantos cambios para poder liquidar los sueldos, y la afíp que cambia todo contantemente; siento que estoy gozando de la licencia por maternidad que no tuve nunca.
Nos acomodamos como pudimos, trabajo, psicólogas, psicopedagogas, escuela, juegos, conocerse, particular, etc ,etc
Y así lo hicimos ,todo a la vez sin parar.
¿Para qué una licencia?, me decían, si es grande ya.
Hoy me encuentro que por más que tiene 20 años hacemos competencia de dibujos, cocinamos, pintamos mandalas , planeamos, nos reímos y nos emocionamos -por ejemplo- cuando vimos la peli familia al instante.
Esto no es una cuarentena, es la licencia que me tocó disfrutar con nuestra hija, a pesar que allá afuera está ese bichito malo.
Todo llega, mejor tarde que nunca.