Adiós a los Ingalls….

  Eri Arreguez

Estos días no han sido nada fáciles para nadie en esta casa… la terquedad ha ganado por goleada en muchos momentos… porque no es nada fácil ser padres, para nosotros que somos adultos capacitados y tenemos herramientas, y que la pura realidad es que somos absolutamente observados y estudiados para llegar a este fin de ser familia por adopción, imagino que para un niño que tuvo una vida absolutamente miserable, con todo lo que esa palabra tan fuerte implica, debe ser mucho más duro ser hijo… ese ejercicio que tan fácil parece , ellos lo están aprendiendo a nuestra par… nosotros aprendemos a ser padres pero ellos aprenden por primera vez a ser hijos. A ser hijos de lo sano, del amor, de un mundo que para ellos no existía y del cual no se sienten merecedores… de ese mundo que tiene que seguir siendo una mierda, porque eso le hicieron creer y es tan difícil y tan duro moverse de ahí……

Esta semana estuvimos a punto de tirar la toalla, la convivencia no es nada fácil para nadie, no es fácil armarse por más que sea lo soñado … tuvimos nuestra primera crisis fuerte, pero fuerte en serio, donde el fantasma de la violencia salió, donde el deseo y el amor/odio por la familia biológica se puso en palabras… no es fácil ser mi hija, lo sé, tampoco es fácil ser la mamá de C, que con sus 14 años y toda la revolución que provoca la adolescencia se topó conmigo que no soy fácil, soy una mina jodida , no puedo dejar de racionalizar nada y como me dijeron en el juzgado cuando las cosas se salen de mi control me pongo en modo fobia… todas cosas que pueden ser verdad, al fin de cuentas las verdades siempre son subjetivas… pero como decía, C tampoco es fácil, esta aprendiendo a ser hija, está dejando de ser la mamá de L para ocupar otro espacio… los duelos van surgiendo para todos… ellos con su familia. Nosotros con nuestro modelo de familia, porque no hay manual , porque estamos en esa etapa en la que afirmamos y reafirmamos que “nada puede salir mal”.

Estamos conociéndonos y alguien de todas las psicólogas con las que hablamos estos días, nos dijo algo como que una relación tiene que pasar más de cuatro estaciones para perdurar , nosotros nos conocimos en invierno, pasamos una primavera floridamente soñada y estamos en un verano por momentos asfixiante… veremos cómo nos agarra el otoño!!!!

La cuestión de la tirada de toalla creo que nos hizo tan conscientes de lo que somos lo que logramos y lo que tenemos que cuando todo estaba por irse al demonio… hicimos un llanto conjunto, un mea culpa conjunta, y lloramos… solo lloramos… ya nos habíamos dicho todo directa o indirectamente en los días de tormenta y en el juzgado… tanta gente tratando de convencer a las partes, me sentía en medio de una guerra en la que no quería estar, me sentí asfixiada, la peor madre del mundo… después en el lapso del perdón lo único que me salió decirle fue que me enseñe a ser su mamá, la mamá que ella necesite y no la que yo creo que quiero ser… a veces las palabras sobran…

Los días siguientes a la tormenta fueron raros… están siendo raros, mucha terapia para mi, replanteándome tantas cosas… tratando de mantener la calma cuando racionalizo que con hijos nada puede estar bajo control, y cuando digo nada es NADA…. trato de nutrirme de leer, de informarme de ser lo menos peor que puedo mientras todos sobrevivimos y vamos armando lazos… con nosotros mismos y con el otro… los hombres de esta casa por suerte toman conductas conciliadoras…

A modo de anécdota les cuento dos visiones de una misma situación, una de las psicólogas me dijo que C había vivido un desmadre tan grande y chocarse conmigo en un punto la hace querer ser un poco como yo…. y una de mis mejores amigas que me conoce muy bien me dijo, entendelo, no todo puede medirse con tu vara de la perfección baja todo, el tono, las defensas, las palabras y recorda que la pobre C se chocó con vos no con una persona normal… jajajaja así que no rompas las pelotas, cuando se encule dejala sola y ya te va a buscar cuando te necesite!!! Palabras un poco más técnicas uso mi terapeuta… la cuestión es que ninguna de las dos es fácil, las dos quisimos tirar la toalla!! ( me armó hasta los bolsos para irse) la próxima vez ya sé que tengo que aprender a respetar más sus silencios y sus enojos… no tengo porque saber todo lo que le pasa si aún no es su deseo contármelo….

 

 

 

 

 

 

 

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