El camino hacia la paternidad adoptiva

Judit Fraidenray. Psicóloga

En el Boletín Informativo N° 7 del mes de Abril,  en el artículo ¿Es lo mismo ser padres adoptivos que ser padres biológicos?, escrito por el Lic. Gonzalo Valdés, se explicita claramente que LA PATERNIDAD ADOPTIVA NO ES IGUAL QUE LA PATERNIDAD BIOLÓGICA.
Continuando en esa línea de desarrollo, describiré algunas de las vivencias y experiencias que distinguen el camino hacia la paternidad adoptiva.

LA ESTERILIDAD

La esterilidad es uno de los temas más estresantes en la vida de las parejas; es una crisis no anticipada en la vida de la familia. Pocos están preparados por las propias experiencias vida y pocos también cuentan con mecanismos para responder a esta crisis.(Tomamos el concepto de esterilidad en sentido amplio, como la imposibilidad de procrear).
La esterilidad femenina y masculina son diferentes en sus aspectos psicológicos (internos) propios del hombre y la mujer y en el aspecto  social, en el que existen presiones para que la mujer cumpla con la función procreadora.
Hay ideas generalizadas acerca de que sólo se puede alcanzar la plenitud a través de la maternidad y que no importan los sacrificios de todo tipo si se logra el hijo deseado.  Esta sobrevaloración de la maternidad biológica, puede ser fuente de conflictos en la mujer estéril.
En cuanto a la esterilidad masculina y el entorno social, el conocimiento de las causas de la esterilidad avanza día a día; sin embargo, vulgarmente se confunde impotencia sexual con esterilidad y hay personas que directa o indirectamente expresan dudas sobre la virilidad del hombre estéril.
Lograr el embarazo de su mujer es para el hombre una forma de demostrar su virilidad que, de otro modo , parecería dudosa.
Tratamientos médicos
La pareja que ha intentado procrear sin resultado, se encuentra  detenida en una etapa del ciclo vital y recurre generalmente al médico, manifestando su deseo.  Se inaugura entonces una etapa transitoria, en que la díada se transforma en tríada, porque el sistema pareja incorpora al médico con miras a lograr un objetivo: el hijo.
En todos los casos la actitud del médico (o profesional interviniente) influye en la pareja: ayudando a ésta a percibir su propia realidad o por el contrario suscitará idealizaciones que de no concretarse se transformarán en odio y resentimiento.
El tiempo que dura el período de búsqueda del hijo biológico depende de varios factores: las causas de la esterilidad, las posibilidades médicas, los tiempos internos de la pareja, los tiempos externos, la modalidad del médico, etc.

DUELOS

La esterilidad se vive como una pérdida y toda pérdida se elabora a través de un duelo. Una de las percepciones más fuertes es la pérdida de la continuidad biológica.
Duelo significa “dolor”,  dolor por la pérdida; por otra parte también se da una lucha o combate para superar ese dolor y volver a conectarse con la realidad.
Elaborar un duelo por esterilidad es una etapa importante, que permite a la pareja seguir creciendo y tomar decisiones que le permitirán pasar a otra etapa, prosiguiendo su ciclo vital.
Kraft y otros (1980) identifica 3 tareas que la pareja infértil debe hacer para adaptarse a la infertilidad:
1) Reconocer el dolor de perder esta experiencia básica de la vida.
2) Restaurar una imagen corporal sana.
3) Evaluar la importancia de la paternidad y determinar si otras actividades la compensan o considerar otras formas de paternidad
Agotado el duelo, surge la conclusión de que siendo irrealizable su deseo deben cambiar su proyecto de vida: seguir sin hijos o adoptarlos.

ADOPCIÓN

Cuando la pareja elige adoptar, comienza una nueva etapa en la que una de las vivencias centrales  es la que gira en torno de la ESPERA.

Las particularidades de esta etapa de espera son:

– Indefinición del tiempo: se sabe que la espera de un hijo biológico es de aproximadamente 9 meses, pero nunca se sabe cuánto durará la espera de un hijo adoptivo. En ese tiempo de incertidumbre se va construyendo el espacio interno y externo para la llegada de ese hijo.

– Ansiedad: tiende a incrementarse en algunas épocas y a disminuir y controlarse en otras. La activan principalmente la indefinición del tiempo, las preguntas y dudas que pueden tener respecto al trámite y a la llegada del niño; las fantasías respecto del niño y de la familia de origen; los comentarios familiares; la presión social, etc.

– Temores: Durante la espera es frecuente que las personas expresen sentir miedo a no poder desempeñarse eficazmente en el rol de padres, de no poder querer al niño por no ser hijo biológico; temor a la herencia del niño; temor de no “aprobar” las evaluaciones del juzgado, de ser discriminados,etc.

El camino que transitan las personas que quieren adoptar presenta curvas y señales particulares y diferentes. Por lo tanto el logro y ejercicio de la paternidad adoptiva también será diferente.

* Artìculo publicado en el Boletín Informativo Nº 9 del RUA-EIA Mendoza-Agosto 2005

Lectura sugerida ¿Es lo mismo ser padres adoptivos que ser padres biológicos?

Escribe un comentario