“Yo era la mamá de un pequeño hombrecito de ocho años con ojos achinados y sonrisa franca…”

12 de julio de 2016… 12 de julio de 2017
Y un día llego ese día…
Te soñé, te imaginé tantas veces, en tantos momentos, tantos lugares, tantos…
Y ahí estabas vos, buscándome también…

Ese primer encuentro, ese primer segundo donde todo fue nervios, ruido en la panza, alegría, magia…
Nos presentamos mutuamente con ese chocar de nuestras manos, esas que a partir de ese día no se soltarían más…
La emoción de ese primer encuentro, quedará guardada en mi memoria y en mi corazón hasta mi último día…

Empezamos a conocernos entre juegos, meriendas compartidas, las palabras sobraban…
Escucharte reir era la música más hermosa que había escuchado en mi vida…
Ese primer abrazo, ese que me lleno de amor, ese del que no teníamos ganas de soltarnos y creo que de alguna manera fue así, nunca más nos soltamos…
Ese salir por primera vez los dos solos, me agarraste la mano y me dijiste vamos… y si, era ese vamos que nos abría la puerta a un nuevo mundo, a una nueva historia, a comenzar nuestra propia historia…

Despues llegó el tiempo de compartir sábados y domingos donde comenzaste a conocer a la familia…

Y ese primer día que ibas a conocer tu casa, nuestra casa… ahí me gritaste por la ventana del auto, Má teléfonooooo!!!! Mi mundo cambió a partir de ese segundo y de esa sílaba…
Era a mi???? Yo era Má!!!!! Yo era la mamá de un pequeño hombrecito de ocho años con ojos achinados y sonrisa franca…
Mi corazón desbordaba de amor, nunca latió tan rápido, nunca sentí lo que sentí en ese segundo donde me gritaste má…

Ver tu cara de sorpresa y felicidad infinita cuando entraste por primera vez a tu habitación…
No te alcanzaban las manos para jugar con todo lo que te esperaba en ese lugar tuyo, solamente tuyo, saltaste en tu cama tan alto y con tanta alegría que era tan hermoso verte, se sentía en el aire amor, mucho pero mucho amor…
Dormir en casa, en tu cama, acurrucarte… No hay momento incomparable como besarte y decirte buenas noches mi amor, buenas noches hijito…

Y aquel diecisiete de noviembre donde los dos juntitos firmamos que queríamos vivir juntos para siempre…

Hoy se cumple un año de ese primer encuentro, ese que nos cambió la vida para siempre…

Fuimos transitando millones de momentos, felices, divertidos, difíciles, intensos…
Aprendimos a conocernos, a mostrarnos tal cual somos, a contarnos la historia de cada uno, a comenzar a sanar historias, la memoria está presente, el dolor, el enojo, pero estamos aprendiendo a sanar, no a olvidar, a amarnos, a saber que nunca más vamos a estar solos…
Cuanto que vivimos, cuanto que compartimos, cuanto nos falta por descubrir y disfrutar…

El amor todo lo puede, pero la verdad es que aprendimos que si bien es lo más importante, tambien entendimos que construirnos como familia lleva su trabajo y su tiempo…
Simplemente aprendimos a conocernos, a amarnos, a sanar heridas, a ser familia.

Feliz primer año de ser familia, te amo con todo mi corazón
Paula

Testimonio publicado en nuestro grupo Ser Familia por Adopción de Facebook

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