Junio, Julio y Agosto

Lorena Silveti

Junio
Iniciamos en el 2019 la inscripción en el juzgado y culminando el 2020 nos llegó el apto. Estamos a pocos días de cumplir ocho años de ser familia por adopción, con nuestra mágica hija de 21 años ya. Y arrancamos hace poco el proceso de conocernos con un pre adolescente; y esperamos así sea: convertirnos en una familia de 4.
Su intención sencilla, amoroso y llena de expectativas. Es tener un papá y una mamá que lo quieran, primos, abuelos y tíos. Los hermanos de nuestra bombona ya dicen que va a ser un hermano más, es decir: una multitud de personas a conocer por delante, cuando lleguen los tiempos de la presencialidad y los abrazos que todos necesitamos para crecer y contener.
Así estamos, aquí vamos otra vez más.
Familia en construcción constante .
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Julio
Hay situaciones, hay momentos en que la cuestión es cada vez más clara.
No es él para nosotros, somos para él. Para lo que necesite, amando, acompañando, educando, conteniendo, escuchando, abrazando, respetando, compartiendo es decir solo viviendo.
Ser padres para hijos y después se produce la vuelta, sos el ma o el pa que completan el momento.
Familia en construcción
PD: Período de vinculación, la pelota sale volando a la calle .Salgo a buscarla para que el peque no corra peligro. Voy se la doy en mano y digo -cual sargento –No pateen brusco. La próxima les saco la pelota.
Va corriendo y le dice:
– pá , mamá dijo que juguemos con cuidado.
Es asi, simple ❤️
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Agosto
Proceso de vinculación, conocernos cada día un poco más. Venir a pasar un día en casa, hacer de a poco, propios los espacios. Después llegaron los pernoctes, aprender de los nuevos no ruidos de la noche, dejar algo de ropa, juguetes, cepillo de dientes, porque significa que va a volver.
Vino la autorización para que se vaya quedando tres dias, hacemos la tarea que llega por whats app juntos, jugamos a las cartas así de paso aprendemos a sumar. Se habla mucho, se lo escucha atentamente, cuánto que le pasó,  «a mi me abandonaron» suelta… explícamos lo que podemos.
La casa está alborotada, nada está en su teórico lugar, la hermana mayor va bajando la radio porque necesita estudiar para el final, él promete no hacer tanto ruido .
Cada vuelta al hogar cuesta un poco más, es el único momento donde no habla, cuando vamos esas dos horas de viaje. Falta menos, -siempre le decimos– este momento es un paso más para que falte menos…
Y se resfrió y nos permitieron que se quede en casa a recuperarse, porque los mimos curan. Y en el medio llegó el llamado. Guarda otorgada, y se queda leyendo la sentencia sin poder dejar de reír y de saltar.
El pre adolescente se curó rápido, juega, habla, canta, todo a la vez . La vida en familia es barullo, fiesta e incertidumbre.
Somos familia en construcción constante.