¡Está sucediendo!

María José Corral

Está sucediendo, está sucediendo…
Es el mantra que repito una y otra vez en este nuevo rol que estoy aprendiendo hacer.
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Hace 15 días que nos estamos vinculando y por momentos escucho “mami mira esto”, “mami mira aquello” y no lo creo.
Miro para los costados y esa “mami” soy yo.
Ella me mira con su sonrisa que le transforma toda la cara; si, se ríe con toda la cara, no se como explicarlo. Lo loco es que a mí me esta pasando lo mismo.
En esos momentos, cuando me doy cuenta que ella está ahí, y me habla a mí, también se me transforma la cara. Juro que no sabía que mi cara tenía tantos músculos.
La sonrisa se convierte en protagonista, en este trío maravilloso. Miro a mi compañero y también está transformado.
“Está sucediendo», vuelvo a decir…
Tengo que reconocer que estoy llena de miedos, incertidumbres y ansiedades. La vinculación tiene eso de que en el tiempo que compartís no solo te conoces con tu hija sino que también te reconoces en ese rol para el que te preparaste cada vez que imaginabas ese momento; y es ahí cuando esos miedos, incertidumbres y ansiedades se disipan porque sabes que “está sucediendo”.
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Todas las familias tienen su tinte de diferente, la nuestra no escapa de ello. Mi realidad de persona con discapacidad motriz incremento esas emociones.
Me preguntaba ¿cómo será su reacción cuando vea que quién será su mamá es muy muy muy diferente no sólo a lo que imaginó sino a lo convencional?.
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Me preguntaba si eso podria generar un obstáculo para vincularnos.
Tantas, tantas, tantas preguntas me hice, que nunca imagine que iban a ser respondidas con abrazos. Si, con cada abrazo de encuentro, confirmo una y otra vez que todo eso que imaginaba y que me perturbaba no está pasando.
Tuvimos tres salidas más dos encuentros en el juzgado, todos estamos congeniando muy bien.
Ella es una pequeña genia, así le digo.
Para ella es muy divertido agarrarse de mi silla de ruedas y correr a velocidad. Para mí también.
Para ella es muy divertido subir con su papá por la escalera mecánica del shopping mientras yo lo hago por el ascensor y encontrarnos en el medio para abrazarnos. Para mi también.
Para ella es divertido encontrar el logo que nos permita estacionar en el lugar diferencial. Para mi también, aunque ella gane siempre, porque es una pequeña genia…
En este momento estamos buscando entre los tres los ingredientes de esta familia poco tradicional pero muy divertida. Cada uno pone el suyo, su pizca, su toque.
Les cuento que la receta está saliendo increíble y… ¡Está sucediendo!