Compartir historias felices para alejar fantasmas

Hola a todos.

Finalmente me animo a escribir y contar nuestra historia. Con mi marido Gustavo estamos casados hace casi trece años.

Luego de buscar muuuuchos años un embarazo y con tratamientos de fertilidad en el medio, ya casi casi habíamos aprendido a pensar que nuestro destino era estar los dos solos y ser unos tíos copados.

Un poco resignados, un poco reprimidos, comenzamos a poner nuestra energía en otras cosas. El tema de la adopción, si bien lo teníamos presente; nunca coincidíamos en la decisión: cuando yo quería, él creía que había que esperar, y en otros momentos al revés.

Hasta que en diciembre de 2015 mientras estábamos de vacaciones, decidimos que era el momento de anotarnos. Al volver comenzamos a averiguar y luego de la feria, en marzo de 2016, comenzamos el proceso quedando definitivamente en la lista hacia Mayo del 2016.

Cuando nos llegó la cédula con el alta, le contamos a las dos familias con la indicación de que solamente volveríamos a tocar el tema cuando tuviéramos novedades. Por suerte las dos familias respetaron nuestra decisión y con amor y alegría nos acompañaron a nuestra manera.

El viernes 9 de febrero de 2018, previo al largo feriado de carnaval, nos llamaron para una reunión en el juzgado el jueves 15. Nos dijeron que éramos unos de los candidatos para un bebé de casi 7 meses.

Fue el fin de semana más loco de nuestras vidas. Nos miramos y nos dijimos que no nos teníamos que ilusionar pero 15 minutos después estábamos buscando cunas en Mercado libre.

Llegó el jueves. Fuimos a la reunión luego de pasar por mi cirujano de rodilla, para que me sacara los puntos, pues me había operado días atrás.

Los nervios y la esperanza que se siente antes de entrar es inexplicable. Pero siempre tratando de concientizarse que también había otras personas en la misma situación que nosotros.

¿Por qué no nos elegirían? Pero ¿por qué no a los otros? ¿Seremos lo que este bebito necesita?

Tuvimos la reunión con la suerte que fue con nuestro mismo equipo técnico, en el mismo juzgado que nos anotamos!!! Eso nos dio un poco más de tranquilidad… Luego de charlar un poco nos pidieron que esperáramos un rato que tenían que hablar con la jueza quien 5 minutos más tarde llegó.

Las 3 con mucha soltura y profesionalismo nos comunicaron que nosotros éramos lo que D necesitaba!!! Y siiiii. En ese momento todo el juzgado nos felicitaba diciéndonos que éramos papás. Entramos a las 12 nosotros dos y salimos a las 13:30 siendo papás!!! Muy loco y hermoso momento.

De ahí se vino la ola de linda locura. Avisarle a todo el mundo, preparar la casa, el trabajo, el corazón!!!

El 2 de marzo nos conocimos en el juzgado y nos fuimos hacia San Nicolás donde él estaba en un hermoso hogar. Pasamos juntos el fin de semana y el lunes 5 de marzo después de evaluar la vinculación, nos vinimos a casa. Desde entonces la vida cambió para siempre. Como dicen todos, no fue fácil…es muy raro encontrarse de un día para el otro con un bebé en casa, de licencia, con miedos, incertidumbre pero colmados de amor!! Hoy llevamos 10 meses de puro amor. Ya hicimos el juicio de adopción y se sentenció!!! Solo que por un error del abogado en el escrito quedó el papel adentro del juzgado en esta feria judicial. Pero en febrero, ni bien se inicie el año judicial, tendremos el papel para el cambio de DNI de nuestro hermoso hijo.

El nuestro fue un proceso divino. Desde el primer día que fuimos al juzgado con el miedo de encontrarnos con la empleada de Gasalla pero fue todo lo contrario. Desde el primer paso la gente fue contenedora, cordial, profesional….desde la abogada que nos recibió y nos armó la carpeta, el equipo técnico, la jueza, todos los empleados del juzgado. Todos excelentes!!! Y cada vez que fuimos a las audiencias durante la guarda todos se acercaban a saludarnos a nosotros y nuestro hijo mirando cómo había crecido.

Les cuento nuestra historia para animar a quienes sientan dudas…todo se va a dar como tiene que ser. Los miedos y las dudas son inevitables pero cuanto más compartamos de nuestras historias, más fantasmas se van a alejar y muchos más podremos encontrar nuestra historia feliz.

Testimonio compartido por María Noel en nuestro grupo de Facebook