Cuando lo administrativo también es empático – Licencias para procesos adoptivos

  Griselda Moreno para Ser Familia por Adopción
Una mujer se pone feliz en su intimidad y se ve sorprendida, quizás por lo inesperado o quizás porque no hay marco legal que lo exija, para que su empleador otorgue una extensión de la licencia por parentalidad por 120 días. En la respuesta formal del trámite se incluye una frase, un deseo:
«Esperamos que esta licencia le permita disfrutar de este acontecimiento y afianzar la estructura de su nueva familia desde el primer día.» Ver carta
Y entonces, en medio de la alegría, hace público este gesto. Nos comparte esta rareza, este inesperado… Y así luego somos cientos, miles de personas que nos conmovemos.
¿Por qué es una rareza? A veces suceden hechos individuales que nos conmueven y dado la singularidad nos llama a reflexionar sobre la necesidad que se repliquen y sucedan a una escala mayor y así alcanzar atributos que sean parte de un sistema y por fin dejen de ser rarezas.
Desde el lugar que ocupamos como organizaciones que acompañamos los diferentes momentos que se requieren para conformar una familia a través de la adopción celebramos esta noticia y también vamos por más! Celebramos esta medida por la sensibilidad manifiesta, por la visión empática y abarcadora de toda la complejidad del proceso. Tenemos certezas de las dificultades que se presentan y deben atravesarse para alcanzar la integración familiar con un niño que ha sido víctima de vulneración de derechos, y en donde ganar su confianza y vinculación afectiva es una construcción que requiere de presencias y de tiempo real con ese niño, variables que están absolutamente limitadas según el tipo de licencia que disponga el adulto.
Desde diversos grupos autogestivos que visibilizan la temática de la adopción queremos promover y discutir una ley nacional que contemple a TODOS LOS TRABAJADORES DE NUESTRO PAÍS que comiencen a vincularse para ser padres por adopción. Sabemos que este período de adaptación es fundamental y demandará la atención completa del padre/ madre o ambas figuras parentales con el objetivo de garantizar a los niños una estabilidad emocional acorde a sus necesidades. Esto sienta las bases para el posterior desarrollo del vínculo amoroso- afectivo y subjetivo entre el niño y sus padres y se requerirá de tiempo para que el vínculo entre padres e hijo/s se consolide y para que la nueva familia pueda organizarse. Creemos que trabajar sobre una posible ley nacional que rija las licencias por maternidad y paternidad adoptiva debiera estar en agenda ya que es el Estado quien debe dar prioridad al bienestar de la familia y el niño y que el bienestar del niño depende del bienestar de la familia.
Agradecemos por medio de este escrito a la empresa Thomson Reuters no solo por otorgar una licencia que aún no contempla el marco legal de nuestro país, sino también por la capacidad de dimensionar los aspectos que hacen imprescindibles las licencias para los procesos de adopción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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