Búsqueda de familia para un niño. Entrevistas y corresponsabilidad
La convocatoria a una entrevista por parte de los Equipos Técnicos Interdisciplinarios de los juzgados o de los registros de adoptantes suele ser percibida por los postulantes como una instancia de examen definitivo. Esta interpretación, signada por la ansiedad y el temor a la descalificación, suele distorsionar el verdadero sentido de estos encuentros.
Desde una perspectiva de derechos basada en el Interés Superior del Niño (Art. 594 del Código Civil y Comercial de la Nación), la entrevista no constituye un filtro punitivo ni un examen de aprobación o rechazo de los adultos en términos absolutos. Por el contrario, se trata de un dispositivo de corresponsabilidad, donde tanto los profesionales como los postulantes colaboran activamente para evaluar la compatibilidad real frente a las necesidades singulares de un niño, niña, adolescente (NNA) o grupo de hermanos determinado.
1- De la euforia del llamado a la realidad de la convocatoria simultánea
Para quienes están en la lista de espera, recibir la notificación de un juzgado representa el hito más deseado de todo el proceso. Sin embargo, este momento suele estar acompañado por un desajuste entre la expectativa y la realidad institucional:
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El riesgo de la asunción automática: Es frecuente que la recepción del llamado genere una oleada inmediata de euforia, llevando a los postulantes a suponer que el proceso ha concluido y que ya son la familia elegida para ese niño o niña de manera unívoca.
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La selección de la compatibilidad real: La realidad del procedimiento técnico implica que los equipos suelen convocar de manera simultánea a varias familias cuyos legajos muestran herramientas potencialmente adecuadas para el caso. El objetivo de las entrevistas no es hacer un «orden de mérito» entre adultos, sino evaluar minuciosamente cuál de todos los ofrecimientos familiares presenta la mayor compatibilidad y disponibilidad real frente a la historia y las necesidades singulares del NNA en cuestión.
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Sostener la mesura emocional: Comprender de antemano que el llamado abre una instancia de evaluación compartida y multifamiliar ayuda a amortiguar el impacto emocional. Descentrar el foco del deseo adulto permite entender que el juzgado no está buscando un niño para una familia, sino la familia que mejor se adapte a ese niño o grupo de hermanos.
2- La entrevista como acto de colaboración activa
Cuando una persona o pareja inscripta en el registro es citada a un juzgado, no se está evaluando su idoneidad general para el ejercicio de la parentalidad —condición que ya ha sido evaluada y otorgada al momento de la admisión en el legajo—, sino su especificidad adaptativa para una situación concreta.
Concurrir a una entrevista implica situarse como actores corresponsables en la búsqueda de la mejor alternativa familiar para niños, sujetos de derecho. Esto significa comprender que:
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La meta es compartida: El objetivo del encuentro es determinar si los recursos emocionales, habitacionales y vinculares de los postulantes se ensamblan adecuadamente con las vivencias previas, la historia de vida y la subjetividad del NNA.
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Aportar lucidez es colaborar: Si durante la entrevista se detecta que las exigencias del caso superan las herramientas actuales o la disponibilidad real de los postulantes, explicitarlo de manera honesta no representa un fracaso, sino un acto de alta responsabilidad protectora hacia las infancias.
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Cada instancia construye: Quien asiste a una entrevista está colaborando directamente con el sistema de protección de derechos, ayudando a profundizar en el análisis de las características familiares y acercando al niño al entorno más compatible, sea este o no el propio.
3- La experiencia subjetiva: Tiempos, respuestas y simultaneidad
La dinámica de las convocatorias puede generar una alta exigencia. En el contexto actual, los tiempos de procesamiento de las búsquedas varían sustancialmente según las particularidades de cada caso, la dinámica de trabajo del juzgado y la urgencia de la situación del NNA. Al no existir plazos uniformes ni respuestas sistematizadas por «sí» o por «no» en todos los juzgados, las familias inscriptas a menudo experimentan escenarios de simultaneidad, siendo llamadas por distintos equipos o juzgados al mismo tiempo para convocatorias completamente independientes.
Esta falta de predictibilidad introduce variables de estrés y un proceso de introspección punitiva que se refleja con claridad en las experiencias directas de los postulantes:
La trampa de la respuesta «correcta»
Cuando los llamados múltiples se suceden sin derivar en una selección para la vinculación, los postulantes tienden a internalizar la respuesta del sistema como una falla personal, olvidando que están participando de procesos selectivos con otras familias.
Una experiencia compartida en nuestro grupo de Facebook: “Hoy escribo para contarles un poquito como venimos transitando todo esto con mi pareja, tuvimos varios llamados varias entrevistas y la mayoría del mismo juzgado solo que distinto número y equipos por distintos casos de adopción… se siente frustrante llegar a tantas entrevistas y no ser seleccionados, te empezás a replantear si algo estás diciendo mal, si hay algo que no les gusta de nosotros o qué. En 4 meses tuvimos muchos llamados puedo decir que cada 15 dias aproximadamente, con entrevistas virtuales presenciales y hasta con varias personas de los equipos; y así y todo no nos eligen 😢 A veces empezás a replantearte: capaz tendríamos que responder otra cosa a tal pregunta, y mil cosas. A veces es sentír que nunca nos va a tocar, a veces sentir que quizás la próxima será, y así seguimos esperando tratando de no perder las esperanzas de que algún día nos elegirán!! En este tiempo entendí que no es un proceso fácil de transitar, los abrazo fuerte a cada uno de lo que esta en este barco y les deseo las mejores energías 🫶🏼✨ que pronto todos puedan formar su familia tan soñada y esperada”.
Sostener la espera
El dolor ante la no selección en un proceso compartido es legítimo y genera un impacto real, pero suele transformarse radicalmente cuando se produce el encuentro con la singularidad del hijo o hija definitivo. Aquello que inicialmente se percibió como un rechazo, se deconstruye al comprender que el sistema buscaba una coincidencia precisa.
Otro mensaje comparte esperanza a la comunidad de facebook: “Siempre he leído sus historias de logros y otras no tanto. Hoy es nuestro momento de ser los protagonistas, nos anotamos, realmente no llevo mucho tiempo para que nos den de alta y para que nos llamaran. La primer entrevista que tuvimos no quedamos elegidos y eso me partió el corazón, a la semana volvimos a tener 3 llamados de distintos juzgados, cuanto ya estaba bajando los brazos llega un llamado super especial el cual nos comentan características de la bebe tal cual la soñabas, durante ese día hicimos tantas fuerzas para poder ser los padres de esa bebé que al otro día volvimos a hacer otra video llamada para ya contarnos de que éramos los padres. Hoy la vimos por primera vez y realmente me encantaría poner en palabras lo que siento pero es imposible, es algo distinto a lo que he vivido. No bajen los brazos, sé que por momentos es duro pero hay tantos chicos que necesitan una familia y ser amados como realmente se lo merecen. Se nos va a juzgar siempre por lo que uno hace pero créanme que lo que buscamos la adopción es un acto de amor tan increíble. Los abrazo a todos. A los que ya tienen a su bebé felicidades y a los que aún no, el momento llega y no cuando uno quiere si no cuando tiene que ser.”.
El impacto de los llamados frecuentes
Los procesos prolongados en el tiempo pueden generar un fenómeno de habituación o saturación, donde la entrevista empieza a ser vivida como un trámite reiterativo. Sin embargo, el escepticismo defensivo se desarma de inmediato cuando la convocatoria se ajusta a la disponibilidad real y afectiva de los postulantes.
Analía nos cuenta: “yo estuve un año y medio en incontables entrevistas con los equipos, con jueces y nada… me llamaron para unos hermanitos en Mar del Plata y pensé: necesito desenchufarme, me voy dos días a la playa a repensar todo esto y, de paso, voy a esa entrevista, total es una mas. Ahora dejo aquí porque les tengo que preparar el almuerzo a mis hijos para que se vayan a la escuela… mis hijos marplatenses! (tarda en llegar pero al final hay recompensa… era algo así, no?)”
4 -Herramientas sugeridas para el abordaje institucional de las entrevistas
A partir de la experiencia y los espacios de intercambio promovidos por Ser Familia por Adopción, se plantean algunas consideraciones que podrían resultar de utilidad para los Equipos Interdisciplinarios al momento de diseñar y sostener estos encuentros, con el propósito de fortalecerlos como espacios de co-pensamiento:
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Propiciar transparencia informativa previa: Puede resultar sumamente ordenador para los postulantes recibir información clara respecto de las características generales o la situación del NNA para el cual se convoca a la entrevista. Si bien se entiende y respeta la estricta necesidad de preservar la intimidad e identidad de las infancias con quienes finalmente no se iniciará una vinculación, brindar un marco general y explicitar desde el primer contacto que se trata de un proceso de evaluación que incluye a varias familias ayuda a regular las expectativas y disminuye notablemente el impacto de la frustración posterior.
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Fomentar un enfoque basado en la disponibilidad formativa y adaptativa: Es interesante orientar el espacio para evaluar si los adultos cuentan con la flexibilidad necesaria para alojar particularidades de las historias o realidades complejas de salud, ayudándolos a conectar de forma realista con las necesidades del sujeto de derecho, más allá de las expectativas idealizadas.
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Devoluciones post-entrevista: Ofrecer algún tipo de notificación que brinde certidumbre sobre el estado de la búsqueda (confirmando la continuidad o el cierre del proceso para ese caso particular) suele ser una práctica muy valorada por las familias. El saber si las búsquedas siguen activas o si ya concluyeron facilita la elaboración de esa instancia específica, permitiéndoles organizar su disponibilidad afectiva y reubicarse de manera ordenada de cara a futuras convocatorias simultáneas.
La construcción de una familia por adopción es un recorrido no lineal que exige deconstruir mitos sociales profundamente arraigados. Comprender la entrevista como un hito de corresponsabilidad y colaboración mutua es un paso fundamental para resguardar el bienestar de los adultos y, fundamentalmente, para garantizar el derecho inalienable de las infancias y adolescencias a crecer en un entorno familiar definitivo.

