Proyectar una familia. ¿Adopción y/o Biología?

Formar una familia es uno de los deseos más profundos y transformadores. Para muchas personas, esta proyección puede contemplar tanto la vía biológica como la adopción, o incluso una combinación de ambas. En Ser Familia por Adopción, entendemos que estas decisiones son profundamente personales y están acompañadas de un torbellino de emociones, preguntas y _a menudo_ mitos que es fundamental aclarar.
¿Dónde se ubica la adopción en la decisión de ser madre o padre?
Cuando se contempla la posibilidad de la maternidad o la paternidad, la adopción a veces aparece como una opción postergada o, erróneamente puede considerársela como un «plan B».
Desde el ámbito social aparecen las preguntas: ¿Adoptás porque no podés tener hijos propios (biológicos)?
Es crucial entender y derribar este concepto.
La Adopción NO es un Plan B para quienes no tienen hijos por biología.
No existe para «resolver» problemas de infertilidad. Es un camino muy especial y legítimo para formar familia, un proyecto familiar que requiere preparación, madurez y una profunda disposición afectiva. Implica un compromiso total y una comprensión de que:
- No es mejor ni peor que ser familia por biología. Es un camino diferente para construir una familia, con sus propias particularidades y desafíos.
- Requiere renunciar a preconceptos sobre la parentalidad biológica. Es abrirse a una forma de vincularse y amar que va más allá de la conexión genética.
- Implica abrazar la particularidad de los procesos adoptivos. Cada historia es única y merece ser abordada con el mayor de los resguardos, especialmente pensando en los niños, niñas y adolescentes.
¿Qué sucede con la posibilidad de tener hijos biológicos al elegir la adopción?
Esta es una de las preguntas más frecuentes y complejas, tal como nos han compartido algunas familias. En nuestras entrevistas y capacitaciones, a menudo abordamos este interrogante, y la respuesta es clara: ambos caminos, la búsqueda biológica y la adopción, requieren de toda la energía, tiempo y dedicación.
Desde nuestra experiencia y la de muchas familias adoptivas, hemos aprendido que:
- Los dos proyectos simultáneos no suelen ser compatibles. No se trata de una prohibición, sino de una recomendación basada en la realidad del proceso. Hay que cerrar etapas, vínculos y duelos. Esto es especialmente enfatizado si se está transitando tratamientos de fertilización asistida.
- Cada proyecto familiar requiere su propio tiempo y energías. Los equipos técnicos, que hacen la admisión al registro de aspirantes a guardas con fines adoptivos, evalúan la disposición afectiva para cada forma de ser familia. Los tratamientos de fertilidad y la adopción son procesos que implican un gran esfuerzo emocional y físico.
- Al ser convocados para una vinculación, se necesitan todas las energías disponibles. Interrumpir un proceso adoptivo tiene consecuencias muy fuertes para los niños. Un bebé (biológico o adoptado) requiere toda la atención de sus padres, y las necesidades son distintas en cada caso. Estar cursando un embarazo o con un recién nacido dificulta el compromiso y la dedicación que implica un proceso de vinculación adoptiva con todo el estres que genera.
- La adopción debe priorizar a los niños, niñas y adolescentes. Las familias adoptantes pueden o no tener problemas de fertilidad. La edad (ser jóvenes) o la infertilidad no determinan ningún orden o prioridad para ser convocados; solo se contempla la disponibilidad y compatibilidad con las necesidades de los niños concretos a los que están buscando una familia.
Recorridos y opiniones
Sabemos que esta decisión no se toma a la ligera ni de la noche a la mañana. Hay que dedicarle su tiempo. Muchas familias, incluso aquellas cuyo proceso de admisión al registro fue «súper rápido», tomaron años previos procesando la posibilidad de ahijar a través de la adopción.
En las entrevistas psicológicas y sociales durante el proceso, es común que se pregunte a las futuras familias qué harían si llegara un hijo biológico. La respuesta debe ser siempre sincera y coherente con la decisión tomada: si se ha elegido la adopción como el camino para formar familia, el compromiso es con ese proyecto. Y saber que si ocurre un embarazo debe ser comunicado al Registro para que no los convoquen para adoptar en ese momento tan importante para la vida de un niño.
Preparación y acompañamiento, claves para este camino
La adopción es un proyecto de vida que requiere preparación y madurez. En Ser Familia por Adopción, creemos que nunca se debe dejar de leer e instruirse en la temática. Participar en grupos de adopción y en capacitaciones, como las que brindamos, ofrece herramientas valiosas para postularse y para definir la disponibilidad de quienes se ofrecen para adoptar.
Prepararse y brindarse tiempo es clave para cada forma de ser familia. No hay apuro; recomendamos tomar el tiempo necesario para madurar la decisión y prepararse para el proyecto de familia que se elija. El proceso de adopción es posible y los niños nos necesitan con solidez y seguridad.
Desde las experiencias compartidas, enriquecemos cada recorrido de adopción. Sabemos que implican decisiones profundas acompañadas de un torbellino de emociones que merecen tiempo y mucho trabajo para ir dando forma a este proyecto tan especial.

