Qué dificil debe ser criar a tres chicos vos sola…

«Mami, porque no viniste a buscarme antes, cuando era bebé» – me preguntó J.
– No lo sé J. Los estaba esperando desde antes de que vos nacieras… ¡Pero nos encontramos cuando tenías 6!!
(De hecho, yo arranqué el proceso de adopción en el 2013, cuando sus hermanos tenían 2 y 1 año respectivamente, y J nació en el 2016).

Querida Laui,

2023 ha sido un año enorme para mi. No sabía cuántas contradicciones me habitaban; oscilé «entre la paciencia y la intolerancia», «entre el amor incondicional y las ganas de estrolar», «entre querer estar y querer escapar», «entre sentir que podía y pensar que había cometido un error de cálculos», etc. Solo tenía y tengo una certeza, gratitud por la familia que somos y construimos todos los días.
Imposible no incluir en éste agradecimiento a personas concretas que están y son parte.

2024 ha sido otro año gigante para mí y para los chicos.
Un año donde el dolor y el horror de parte su historia nos ha atravesado a los cuatro como familia.
Un año donde tuve que reconocer que necesitaba contención y ayuda para estar a la altura y seguir acompañándolos y sosteniéndolos, a veces, de manera muy frágil.

Te confieso que pasado el primer año de ser la novedad, me debatía entre «desear ser una familia mas y pasar lo mas desapercibidos posible, en los espacios en los que se mueven los chicos» y «la incertidumbre de, ¿van a seguir estando aquellos que nos han acompañado hasta aquí  o se van a cansar de nosotros y nuestras dificultades? a la hora de seguir construyendo esta familia».
Muchas veces escucho, en general, de parte de personas que no nos conocen mucho, «Que difícil debe ser criar a tres chicos vos sola». He compartido con vos y el grupete de los martes (*), que fácil no me resulta. Pero lo cierto es que no me siento sola. Siento que un ejército de familia, amigos, Comunidad del Colegio, Colectividad Alemana, Equipo de Lazos, Psicólogos, SFxA, Club San Esteban, Club Newenche, vecinos y muchos otros que ni siquiera nos conocen personalmente están, nos acompañan, piensan en nosotros y nuestras necesidades y eligen ser parte de nuestro proyecto de familia.

Entre todos los espacios que desplegamos como familia, los martes a la nochecita es uno de mis momentos de aflojar y compartir experiencias «sin cuidar a los demás», «sin miedo a asustar o incomodar a otro». Es un espacio donde la escucha respetuosa acoge los dolores, alegrías, contradicciones, incertidumbres, fortalezas, debilidades y lo que cada uno esté dispuesto a compartir. En mi caso, me invita a revisar la semana y a la honestidad conmigo misma y con el grupete (un montón!!).

Laui abrazo fuerte (espero poder dártelo personalmente, en algún momento…) y gracias a vos, por ser el motor, y a todo el equipo de SFxA por su disponibilidad!!

Mechi Pistone

 

(*) El «Grupete de los martes» es el que se forma en el taller virtual de Ser Familia por Adopción llamado «Conversaciones sobre Adopción»