A jugar también se aprende

Buenas noches hermosa comunidad!! Por acá cerca de cumplir los 6 meses de guarda súper felices!
Siempre trato de pensar en algo para compartir, que a nosotros nos haya obligado a buscarle la vuelta especialmente por no haberlo esperado. No es que tengamos mucha experiencia, pero como nos ayudó mucho -y nos sigue ayudando- leer las historias de otros, es la forma de devolverle nuestro granito al grupo.
Hay un tema que desde el principio es «el tema» en nuestro trabajo de aprender a ser papás.
En una de las primeras entrevistas que tuvimos, una psicóloga dejó caer como parte de la conversación «es muy común que los niños/as en adopción no jueguen». Nosotros, ignorantes, no supimos cuánto la íbamos a recordar .
Y es que claaaaro (con el diario del lunes) dimos por sentado que por ser niño /a va a jugar, va a inventar historias y a imaginar personajes.
¡Pues no! tuvimos que entender que el juego es un lenguaje y necesita de herramientas para enriquecerse.
Nuestra peque tenía siempre ganas de jugar, porque es un torbellino de energía inagotable con la mejor onda del mundo, que se prende en todas; pero sentía casi un castigo tener que jugar un rato sola. Nos llevó (y sumando) mucho tiempo de juegos conjuntos, cuentos, inventos, paseos, etc. y tolerancia a su aburrimiento (porque también fue necesario) que hoy tenga la pieza hecha un desastre días enteros porque no quiere desarmar el barrio que les armó a las muñecas.
Ser sus papás nos enseña todo el tiempo, en este caso que ¡a jugar también se aprende!
Publicación hecha en el grupo de Facebook por Laura.

